LLORÉNS ARTIGAS: CERAMICA ALEMANA (1955)

REPRODUCIMOS INTEGRAMENTE EL ARTICULO
“LA CERAMICA ALEMANA ACTUAL”
REDACTADO POR JOSÉ LLORÉNS ARTIGAS Y PUBLICADO EN LA
REVISTA DE ARTE “GOYA”. Número 5, de MARZO-ABRIL 1955.
Publicación bimestral de la fundación “LAZARO GALDIANO” Director JOSE CAMON AZNAR

LA CERAMICA ALEMANA ACTUAL
Por JOSÉ LLORÉNS ARTIGAS

El periodo de construcción que ha seguido a la guerra ha permitido un cambio radical del concepto del arte cerámico, aplicado a la arquitectura y a la urbanización.

Esta transformación se manifestó de una manera evidente en los jardines de Mathildenhohe de Darmstadt, con la exposición de cerámica de jardín y arquitectura de un estilo completamente nuevo. La cerámica tradicional cedió bajo las bombas que abrieron paso a nuevas actividades creadoras permitiendo la eclosión de un nuevo arte ornamental más adaptado a las necesidades modernas.
Buena parte del éxito se debió a la sección de cerámica de la Werkkunschule del mismo DARMSTSDT que dirige el profesor Fr. Th. Shroeder. Sus obras, y las de sus alumnos, fueron de las más sobresalientes en dicha manifestación.

Señalaremos entre los jóvenes que participaron en ella a Heinz Henrich, especializado en la cerámica aplicada a la construcción por sus vasos de jardín, sus relieves y apliques, tanto por su concepción como por su realización, con los materiales adecuados a cada técnica y con un perfecto conocimiento de ella.

Esta revolución ha permitido una revisión del arte constructivo y como consecuencia ha influido en los interiores y su decoración.
Las Escuelas de Arte y sus secciones de cerámica, de donde han salido la mayoría de los ceramistas de hoy, han sabido adaptarse a las necesidades del gusto moderno y en ellas sus alumnos no sólo aprenden una técnica sino que su educación estética se enfrenta con todos los problemas del arte actual y sus cerámicas, que no calificaremos, son, por lo menos, vivas, respondiendo a las inquietudes del momento.

La Escuela forma parte del movimiento artístico del país y sus títulos responden verdaderamente al valor individual de cada artista y son garantía de su saber.
Del gran número de artistas y artesanos que se dedican al arte ceramio citaremos a los que se han distinguido principalmente en la posguerra, sin olvidar a los de la generación anterior que por sus méritos o por su adaptación a las nuevas corrientes estéticas creemos necesario dar a conocer


OTTO HOHLT: Gres gran fuego con diferentes esmaltes.
Otto Hohlt, nacido en1889 en Santo Domingo (Indias Orientales) establecido en Katzbach, Alta Baviera, después de haber cursado sus estudios normales en Hannover y los de formación artística en la Escuela de Arte de Munich, viaja por Italia, Inglaterra, Francia, Austria y Hungria, actualmente es ayudado por sus hijos Albrech y Görge, que, a su vez han pasado el debido examen de maestros ceramistas.
La obra de Hohlt se comparte en piezas torneadas y otras vaciadas a mano; también hace figulinas; su trabajo es tosco, mas en apariencia que en realidad, pues la contextura de su pasta es siempre buena y compacta.
Hay en su obra un prurito de artesanía popular. No obstante, las materias empleadas son tratadas con el mayor conocimiento y un refinamiento adquirido en sus múltiples viajes. La poesía que se desprende de sus formas y de sus esmaltes le coloca en un primer lugar entre los ceramistas germanos.

Otto Luidig, nacido en Possneck (Turingia) el año 1895, ha estudiado en Weimar. Director de la Escuela de Hamburgo desde el año 1948. Las formas de sus cerámicas son las clásicas de todos los tiempos, a las que ha sabido infundirles un sello personal. La riqueza de sus esmaltes, la sobriedad de su decoración le ha unido al movimiento moderno.


RICHAD BAMPI: Gres gran fuego.
Richard Bampi, nacido en el Brasil (1896), cusó sus estudios en las escuelas alemanas de Weimar: de 1920 al 26 viajo por Europa haciendo un poco de toso: pintor, escultor, orfebre, pero siempre sin dejar el estudio de la cerámica. Desde 1927 vive en la Selva Negra, donde estudia, crea y trabaja en su taller y laboratorio químico, anexo de Kadern (Baden), donde acuden sus alumnos procedentes de Suecia y de Brasil. Ultimamente ganó el premio del Estado de Baviera y el de Baden-Wütemberg.
Sus cerámicas parten de la tendencia actual germánica de formas modernas caracterizadas por su simplicidad y nobleza. El estudio intenso de la técnica le ha llevado a los esmaltes y barnices de la China del Medioevo, que son los que informan su obra actual.


Friederich Theodor Schroeder, que ya hemos citado, nace el país del Rhin, 1901, en Krefeld. De niño se siente atraído por el arte de la tierra y, salido de la escuela primaria, Entra en la Escuela de Artes y oficios de Krefeld, pero la enseñanza que en ella encuentra no satisface su afán de estudio del arte del alfar y para conocerlo a fondo entra de aprendiz en el taller de un viejo alfarero de Silesia, acabando su aprendizaje en 1922. Pero su ambición va más allá y prosigue sus estudios por las tierras alemanas, por Austria y Suiza ejercitando su oficio hasta que en Karlsruhe es promovido maestro.
Trabaja indistintamente como ceramista o como director en diferentes manufacturas cerámicas de Alemania y de la Suiza alemana.
En 1932 se establece por su cuenta en Lottstteten (Baden del Sur), cerca de la frontera suiza, estableciendo un contacto con sus colegas del extranjero.
Expone sus obras en Berlín, Leipzig, Zurich y Viena.
De 1938 al 1941, renuncia a su propio taller y es director de fábrica en Pochlarn-Viena (Austria).
De 1941 al 45, servicio militar en Rusia y los Balkanes y por último, en 1947, entra como director de la sección de cerámica en la Escuela de Artes y Oficios de Darmstadt, dando una gran intensidad a esta sección donde los jóvenes hacen sus estudios de arte cerámico con todas sus aplicaciones y sus técnicas variadas.
El éxito de los trabajos de este taller se ha podido apreciar en exposiciones, edificios públicos y la X Trienal de Milán.
En la obra de este artista inquieto, de grandes conocimientos y un gran sentido de la adaptación, encontramos una multiplicidad de técnicas con una decoración austera y fina que hace valer los esmaltes, barnices o cubiertas empleadas. Sus formas modernas diríase que han salido de las formas clásicas, sin violencia, de una manera natural, así son de armoniosas y espontáneas.
Schoeder es, dentro de la joven cerámica alemana, uno de sus representantes más valiosos.

Hedwig Bollhagen, de Hannover (1907), estudia primero en los alfares populares, entrando después en las fábricas de Karlsruhe y Rosshental. Sus cerámicas de decoración simple lineal y de buen gusto lo emparentan a los modernos decoradores ingleses. Quizá la perfección de su trabajo quite emoción a su obra. En toda obra artística el camino hacia la perfección es el único que debe seguirse, pero resulta en definitiva un ideal inasequible; cuando creemos alcanzarla nos encontramos con la precisión y con ella la emoción desaparece. En las obras de este artista, y a pesar de que la industria no debe estar reñida con el arte, encontramos una rigidez que las hermana con las salidas de las grandes manufacturas.


Ullrich Keicher, asociado a su hermano menor Rotraut está establecido en Rechembach. Su formación empezó en Sttutgart donde nació en 1917, para continuarla en Köningsberg y perfeccionarla en Austria hasta su fijación en Rechembach. Su producción es diversa.
Sus cerámicas de gres gran fuego son características por sus cubiertas y esmaltes a fuego reductor y en los rojos de cobre de influencia marcadamente oriental. Las formas de sus jarros son tímidamente modernas; sus esmaltes fin de siglo nos hace pensar en los ceramistas franceses de 1900, empleados con mas contención, mejor obtenidos, pero sin su originalidad.

Humbert Griemert, nacido en 1905, estudia en Bünzlau con el profesor Berdel.
Dejando la palabra al mismo artista nos dirá: “La orientación de nuestra obra no puede salir más que de nosotros mismos y no debemos nunca copiar a los demás. En mis obras procuro que la creación de la forma tenga tanta importancia como su utilidad. La satisfacción del trabajo no se percibe de un día para otros, así como tampoco se encuentra la forma que nos satisface sin que esta haya sido bien definida antes de su realización.”
No admite un arte nuevo, pero si un nuevo renacimiento, en que las formas clásicas, el modo actual de trabajar y la estilización de las mismas, se funde dando formas nuevas y embellecidas.
Su obra cerámica, a pesar de lo que dice, obedece a las tendencias modernas y es la de un técnico y un artista.

Gerhard Liebenthon, nació en Mecklemburgo en 1927, estudia y se establece en Bremen. Su cerámica es formal y pictórica a la vez; sus vasos toman formas salidas de los reinos vegetal y animal con una marcada influencia de la cerámica francesa que gira alrededor de Picasso, pero con una técnica superior.
Las formas denotan un espíritu de evasión de las estructuras clásicas pero caen fuera del concepto de la cerámica nacida del alfar; son más de una aplicación de la escultura y la pintura a la cerámica, lo que no constituye una novedad.


Waltraud Eich, de Dusseldorf, nacido en 1925, se interesa y toma afición a la cerámica viendo trabajar a un tornero. Acabados sus estudios primarios entra como aprendiz en un taller de alfarería, y mas adelante cursa sus estudios cerámicos en Hilden, Hör, Grenzhausen, Kefeld.
Durante el año 51 trabaja voluntariamente en casa del ceramista en Kandern (Baden) y después se establece en su ciudad natal.
Viaja por Europa, expone en Holanda y en diferentes ciudades alemanas.
Sus formas, deformadas intencionadamente, revestidas de esmaltes gruesos, nos llevan a la cerámica de las épocas modernistas pero realizadas con más fuerza y valentía.


Ida Erdös
Stephan e Ida Erdös residen en la pequeña villa de Tittmoning au der Salzac, en la línea frontera de la Baviera y Austria, lejos de la vida ruidosa de la ciudad, Staphan Erdös estudió en Karlsbad y practicó en diferentes talleres de Viena donde fue asistente del profesor M. Powolny.
Sus cerámicas de formas modernas, pero contenidas por una base formal clásica, estás bien dibujadas y en relación con el esmalte que las cubre. Los esmaltes son grasos, espesos, a veces superpuestos jugando con sus diferentes densidades, logrando efectos con sus disociaciones. Las calidades obtenidas son muy apreciables. Su esposa estudiaba pintura en la Escuela de Bellas Artes de Praga, pero en Salzburgo ve la cerámica de Hafner y abandona la pintura por el estudio de la cerámica con el citado profesor M. Powolny.
Trabaja en varias manufacturas y después en su taller de Znain, hasta que en 1946 se traslada a Tittmoning. Ida Erdös hace figulinas y animales con mucha gracia y buen sentido de la escultura cerámica. Los esmaltes bien adaptados son parecidos a los de su marido.


Beate Kuhn, nacida en Dusseldorf en 1927, e hija del pintor retratista Erich Kuhn, después de pasar por varias escuelas, sigue el curso de cerámica del profesor Fr. Th. Schroeder de Darmstadt; colabora más tarde libremente en la manufactura porcelanera de Roshental, hasta que en 1953 pone un taller con Kart Scheid, en Lottslettem a Schaffaussen. Sus figulinas, animales y vasos, de formas humanas, son estilizados de manera original, llenas de interés y trabajados con pulcritud. Sus esmaltes bien venidos nos dan una idea clara del sentimiento de esta artista.


Kart Scheid, nacido en Lengfeld (Odenwald), en 1929, practica sus estudios, primero en Sttutgard y después a Darmstadt con el profesor Fr. Th. Schroeder; pasados los exámenes trabaja en Crowan Pottery, Harri Davis en Inglaterra y actualmente trabaja en Lottsletten. Las obras que de él conocemos son trabajadas al torno; botellas de forma alargada con cuello alto acabado en cazoleta a la manera de los suecos y finlandeses.
La decoración de Scheid es a grandes planos unas veces, y lineal las otras, ateniéndose a la decoración moderna, tratando estos elementos, salidos del expresionismo alemán, con moderación y obteniendo efectos de belleza que la forma de sus cerámicas realza.
La calidad de sus esmaltes nos da el valor de este joven artista.


La cerámica alemana, de la que sólo hemos podido ver un sector gira a alrededor de los continuadores del arte de antes de la guerra y los que reaccionan para marchar de acuerdo con la renovación del pais al salir de sus ruinas.
La modernización de sus escuelas y la juventud de sus artistas nos hacen esperar un resurgimiento total de la cerámica alemana que alcanzará –no lo dudamos- los mismos éxitos que ha tenido con la cerámica aplicada a la arquitectura y al urbanismo.
STEPHAN ERDÖS; vaso en gres gran fuego con esmaltes coloreados.




SOBRE LLORENS ARTIGAS





JOSÉ LLORÉNS ARTIGAS
Ricardo Gullón (Astorga, 1908-Madrid, 1991).
crítico de arte, hispanista, premio “Principe de Asturias” en 1989,
es autor de varios  artículos sobre Llorens Artigas

Los artistas de la "Escuela de Altamira". El ceramista Llorens Artigas
Autor Principal: Gullón, Ricardo 1908-1991
Publicación: Alicante : 2007
Publicado en la revista“Escorial”,  núm. 65 (enero-febrero 1950), pp. 101-107, segunda época, XXI,

más información en  Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Y TAMBIEN EL ARTICULO
Llorens Artigas, en Londres
Autor Principal: Gullón, Ricardo 1908-1991
Publicación: Alicante : 2007

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/los-artistas-de-la-escuela-de-altamira-el-ceramista-llorens-artigas-0/html/



Josep Llorens Artigas: El hombre de fuego.

exposición  "Artigas. El hombre de fuego".  en la sala de la Pedrera,  Barcelona.
trayectoria de Artigas desde sus comienzos,
incluido el jarrón llamado 'Clar de lluna' (1927), considerado por el autor como una de sus obras más importantes.
Sala d’exposicions de La Pedrera
Passeig de Gràcia, 92
BarcelonaTel. 93 484 59 79
http://obrasocial.catalunyacaixa.com
obrasocial@catalunyacaixa.com