Amalia Avia

Amalia Avia, pintora de todo lo que rodea al hombre
Fue una de las mayores representantes del realismo en España
FRANCISCO CALVO SERRALLER

 Amalia Avia

OBITUARIO - EL PAIS 31/03/2011

La publicación, en 2004, de sus memorias, tituladas significativamente De puertas adentro, no solo fue un testimonio precioso sobre su propia vida y la de su generación, sino la revelación de la rica y compleja intimidad de Amalia Avia, fallecida ayer (30-3-2011) a los 84 años.

Hasta entonces, la conocíamos como una excelente pintora, adscrita a la corriente clasificada como realismo madrileño, formada por un grupo de compañeros y amigos que coincidieron aprendiendo el oficio artístico en el Madrid de 1950, parte de los cuales acabaron estableciendo lazos familiares.

Entre ellos, Amalia Avia, que se casó con el también pintor, aunque no realista, Lucio Muñoz.
 Lucio Muñoz.

LUCIO MUÑOZ

Con la publicación de sus memorias se reveló como una excelente escritora
Amalia Avia, como Antonio López y su mujer, María Moreno, los hermanos López Hernández y sus respectivas mujeres, Esperanza Parada e Isabel Quintanilla, también se decantó por la figuración realista, pero su forma de interpretarla fue muy singular.

En primer lugar, no le interesaba la representación de la figura humana, sino los espacios en los que el hombre deja el paso y el poso de sus huellas, como las calles, las fachadas de los edificios con ciertos toques anacrónicos, los interiores domésticos, los bodegones...

Tampoco, a diferencia de otros realistas de su grupo, le gustaba pintar copiando directamente del natural, que visitaba para familiarizarse con el motivo, pero prefería luego trabajar a partir de fotografías.


Había en todo ello como la necesidad de filtrar la vivencia de las cosas, poner un cierto distanciamiento frente a ellas, mediante el cual conseguía sentir mejor su verdad. Por último, como le ocurría a su marido Lucio Muñoz, que era un pintor abstracto, amaba la materia encastada, de naturaleza orgánica, en la antítesis de los materiales industriales.

Con todo lo apuntado sobre su pintura, ya se podía intuir una sensibilidad especial, fraguada por las experiencias que configuraron su biografía en su infancia, marcada por la experiencia terrible de la Guerra Civil y, en los vaivenes de la posguerra, por haber tenido que vivir sucesivamente en Madrid y en la pequeña localidad manchega de la provincia de Toledo donde nació en 1930, Santa Cruz de la Zarza.

En estos contrastes tan fuertes, no solo de carácter histórico sino también de ámbitos físicos tan distanciados, como Madrid y un pequeño pueblo toledano, Amalia Avia fraguó su personalidad.


Seguramente, como antes se ha apuntado, las huellas de esta primera experiencia acabaron manifestándose en su obra pictórica. Pero la publicación de sus antes mencionadas memorias aportaron una información sobre ella, que en absoluto limita su interés a datos y documentos.

Amalia Avia se reveló como una excelente escritora, tanto más emocionante cuando revelaba en ellas su mundo interior, una revelación que, por otra parte, nos recuerda la manera de ver y de sentir de otras grandes escritoras de su generación, atentas a la captación de los detalles cotidianos que pasan desapercibidos, y la trama intensa y conmovedora de una vida, en la que aparentemente nada ocurre de espectacular.


En este sentido, Amalia Avia, además de haber logrado inscribirse con luz propia en la historia del arte español del siglo XX, nos ha dejado su voz íntima, cargada de sentido poético, y una recreación de la vida española, en una época de profundas tragedias y vertiginosas transformaciones.
Amalia Avia



Diego Muñoz Avia, hijo de los artistas Amalia Avia y Lucio Muñoz, ha reunido durante años junto a su familia una inmensa documentación sobre sus padres.
El resultado lleva el sencillo nombre de 


y tiene la forma de una página web que se erige como una suerte de museo digital que recoge fotografías, trabajos, documentos y anécdotas de estos dos referentes artísticos. La página, que profundiza en estos investigadores del abstracto y el realismo, ofrece además acceso al catálogo completo de la obra de Avia y Muñoz.
Uno era abstracto, la otra realista. Dos planteamientos diferentes, pero con mucho recorrido común. Lucio Muñoz y Amalia Avia eran destacados embajadores del arte español de la segunda mitad del siglo XX, cada uno en su área, pero unidos por algo más que el matrimonio. Su entorno era toda esa generación que marcó el devenir de la cultura de los últimos años del franquismo y la Transición.
La casa de Lucio y Amalia era el punto de encuentro de pintores, escultores, músicos, escritores y todo aquel que tenía cierta inquietud cultural en aquellos tiempos difíciles. Sin pertenecer a ningún grupo, pero circulando en paralelo a “El Paso”, consiguieron agrupar todo un plantel de artistas que crecieron juntos en una atmósfera de inquietud por todo aquello que oliese a cultura.
Abstracción y realismo
Lucio Muñoz fue uno de los buques insignia de su generación por esa credibilidad absoluta y ese rumbo certero que nunca perdió, dejando como legado su peculiar trato de la madera, su permanente refugio. Reza su lápida en el cementerio civil de Madrid: “La materia es un recuerdo único”. Muñoz demostró su pasión por la materia y por su potencia expresiva a lo largo de toda su trayectoria, con numerosos reconocimientos a su espalda, como el Premio Nacional de Artes Plásticas o la Medalla de Oro a las Bellas Artes.
Los fastuosos murales de Muñoz, como el de Arantzazu o la Asamblea de Madrid, su generosa obra en madera y en papel y su innovadora faceta como grabador le dieron un prestigio internacional que aún perdura.
Mientras Muñoz indagaba en el abstracto, Amalia Avia se refugiaba en la realidad más cruda, en el reflejo de la parte más sombría de la ciudad y la sociedad de los sesenta, setenta y ochenta. Camilo José Cela la definiría como “la pintora de las ausencias, del por aquí pasó la vida”, y eso fue lo que le otorgó un sello muy especial entre el particular grupo de realistas españoles, su manera de reflejar tanto las huellas humanas como las ausencias de Madrid, París, Barcelona o Lisboa.
Antonio López, Julio López Hernández, Isabel Quintanilla, Carmen Laffon y María Moreno fueron algunos de los compañeros de Avia en múltiples exposiciones, además de contertulios en largas veladas en su casa, junto a Rafael Canogar, Salvador Victoria, Manuel Rivera, Cristóbal Halffter, Alberto Portera, Carmelo Bernaola, Juana Mordó, Eusebio Sempere o Paco Nieva.



Santiago Calatrava, el ego subvencionado

 
Calatrava,    el ego subvencionado

Sus obras no atienden ni a presupuestos 
ni al uso de los ciudadanos
BRAULIO GARCÍA JAÉN
DIARIO PUBLICO
MADRID,  27/03/2011


"La epidemia ornamental se subvenciona con dinero del Estado".
La frase del arquitecto austriaco Adolf Loos, autor de Ornamento y delito (Gustavo Gili),

un artículo en el que denunciaba la relamida estética vienesa que a principios del siglo pasado se creyó libre de cualquier obligación funcional, es válida hoy para describir muchas ciudades españolas que han querido tocar el cielo de la mano del arquitectos estrella.

El mejor ejemplo de ese gusto por la arquitectura icónica, que no atiende a razones presupuestarias ni al uso que los ciudadanos harán de sus edificios, es Santiago Calatrava (Benimamet, 1951).

Los seis edificios de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, que en origen eran tres y tenían un presupuesto de 175 millones de euros, han costado ya más de 1.200 millones de euros, y la obra no está terminada.

En Illes Balears, si la alternancia política no lo hubiera impedido, las curvas blancas de sus edificios habrían adornado también Palma. Ahora su proyectado Teatro de la Ópera planea sobre la cabeza del ex president balear, Jaume Matas (PP), acusado de malversación de fondos y en libertad bajo fianza de 1,6 millones de euros sólo por ese asunto. Mientras, Calatrava ha cobrado los 1,2 millones que costó el proyecto básico y que no se ejecutará. "Queríamos tener un Calatrava", declaró el propio Matas para justificar su política.

Los sobrecostes se han convertido con Calatrava en marca de la casa
"Cuando se contratan este tipo de obras, cuya vocación es la excelencia icónica y no la excelencia funcional, se entra en un terreno peligroso para el control público"
, afirma a Público el crítico Llàtzer Moix, autor de Arquitectura milagrosa(Anagrama), un libro que hace un año adelantaba lo más importante de lo que ahora está llegando a los periódicos.

Además de la Ciudad de las Artes, Calatrava ha construido dos puentes (el del Nou d'Octubre y el del Assut de l'Or) y el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, declaró que esperaba "impacientemente" nuevas propuestas de Calatrava.

"Tanta empatía ha dado pie a una situación poco menos que inédita:
ya no es el cliente el que pide las obras, sino que es el arquitecto el que las propone y aquel, a su vez, las acepta encantado"
, añade Moix a este periódico.


El precio de la belleza
En Bilbao, dos obras firmadas por Calatrava han provocado problemas derivados de esa arquitectura del espectáculo que no parece pensar en el ciudadano.
La primera sería el puente Zubizuri, al que el Ayuntamiento tuvo que "añadir" una pasarela para facilitar el tránsito de los peatones, una utilidad pública que el arquitecto cuestionó ante la Audiencia Provincial. Finalmente, el Ayuntamiento de la ciudad fue condenado a pagarle 30.000 euros: la pasarela violaba, según la sentencia, el derecho a la integridad intelectual de su obra.
 El Ayuntamiento ha tenido también que instalar además una lona para que los peatones no resbalen al pisar las losetas cuando la lluvia las moja. La zona de llegadas de la nueva terminal del aeropuerto de la ciudad, abierta a la calle y a las lluvias de la ciudad, también tuvo que ser modificada y recubierta con una cristalera.
Que después de tantas "correcciones" Calatrava haya firmado también la reforma del vestíbulo, inaugurada hace un mes, podría parecer extraño.


Moix: "Ya no es el cliente el que pide la obra, es el arquitecto el que la propone"

La dificultad de materializar esos diseños acarrea además unos sobrecostes que, en el caso de Calatrava, se han convertido en marca de la casa.
El proyecto de un intercambiador para la Zona Cero de Nueva York, cuyas obras siguen en suspenso, pasó de 2.000 millones de dólares a 3.200 antes de salir de su mesa.
"Es uno de los que proponen una obra más llamativa, pero sus costes no son precisamente los más baratos del mercado", dice Moix.

http://topics.nytimes.com/top/reference/timestopics/people/c/santiago_calatrava/index.html?scp=1-spot&sq=SANTIAGO%20CALATRAVA&st=cse

"Un monumento al ego creativo de Mr. Calatrava"
decía el año pasado The New York Times.


"Calatrava define unas estructuras tan complejas que luego generan unos problemas difíciles de manejar", explica Joan Olmos, profesor de Urbanismo de la Universidad de Valencia.

Que muchos de sus diseños desarrollan ideas que surgieron primero como esculturas complica tal materialización.

Pero hay quien aprecia su valor artístico por encima del coste.

"Sus edificios se han convertido en monumentos en todas las ciudades en las que están", afirma el catedrático Manuel Blanco Lage, miembro del jurado que le dio el Premio Nacional de Arquitectura en 2005.


El deterioro del material arruga el cascarón del Palau de les Arts   

Varios arquitectos alertan del riesgo de desprendimiento del ‘trencadís’ en zonas abombadas  

El edificio se inauguró hace siete años y costó 478 millones

El Pais Ferran Bono / Miquel Alberola Valencia  30 ENE 2013

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/01/30/valencia/1359574701_384212.html
http://ep01.epimg.net/ccaa/imagenes/2013/01/30/valencia/1359574701_384212_1359574868_noticia_normal.jpgAbombamientos en la superficie del Palau de les Arts del arquitecto Santiago Calatrava en Valencia. / JOSÉ JORDÁN


mas información en
http://www.elpais.com/articulo/cultura/edificio/Calatrava/agrieta/elpepicul/20110610elpepicul_1/Tes
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Monologos/dinero/publico/elpepicul/20110610elpepicul_2/Tes


EL PAIS 5 de MARZO de 2013 

Calatrava será juzgado por los desfases en el puente de Venecia

El Tribunal de Cuentas italiano concluye un crecimiento de costes de 4 a 10 millones de euros

El Tribunal de Cuentas italiano ha fijado para el próximo 13 de noviembre la vista contra el arquitecto valenciano Santiago Calatrava y tres ingenieros acusados de "daño" al erario público por errores cometidos durante la construcción del puente que diseñó para Venecia, inaugurado en 2008.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/03/05/valencia/1362485749_112343.html

 http://ep01.epimg.net/ccaa/imagenes/2013/03/05/valencia/1362485749_112343_1362486002_noticia_normal.jpgPuente diseñado por Calatrava en Venecia.

diario El Pais
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/03/22/valencia/1363976424_477770.html


LAS POLÉMICAS OBRAS DEL ARQUITECTO VALENCIANO
Domecq lleva al juzgado a Calatrava
La bodega Ysios de Laguardia demanda al arquitecto por goteras y humedad
Pide dos millones para reparar el tejado porque no confía en el arquitecto
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/04/15/paisvasco/1366052792_259322.html
DIARIO EL PAIS
Otros problemas
Loiu, 2000.Ocho años después de su inauguración en 2.000, con un coste de 90 millones de euros, Calatrava tuvo que reformar el aeropuerto de Loiu por otros 35, 7 millones. La zona de llegadas que estaba a la intemperie se cerró.
Zubizuri, 1997. El puente blanco sobre la Ría es otra cruz. El Ayuntamiento, Pese a las muchas reparaciones para evitar caídas y conectar el puente con la Plaza de la Convivencia, tuvo que pagar 30.000 euros al conocido arquitecto en 2007 por vulnerar sus derechos.


Calatrava será juzgado el 13 de noviembre por su puente de Venecia

El arquitecto recibe la citación del tribunal de Cuentas italiano, tras dos intentos fallidos
Está acusado de causar daños al erario público por 3,8 millones de euros
  • Italia pide cuentas a Calatrava por su puente de Venecia


http://cultura.elpais.com/cultura/2013/08/22/actualidad/1377162543_947865.html
EL PAÍS Madrid 22 AGO 2013 - 

los retrasos y los excesos respecto al presupuesto inicial han caracterizado varias de las obras de Santiago Calatrava. 
Por citar algunos de los ejemplos más recientes, 
el Palau de les Arts de Valencia acabó superando con creces los 100 millones de euros previstos al principio y alcanzó un coste final de 478 millones. 
Varios expertos advirtieron además en enero, a siete años de la inauguración de la obra, de que el deterioro del material acabará en desprendimientos deltrencadís que recubre la fachada si no se subsana. 
El pasado 7 de junio Calatrava fue condenado a pagar 3.272.659,46 euros a los gestores del Palacio de Exposiciones y Congresos de Oviedo, por los fallos del edificio. 
Y unos meses antes, en abril, Bodegas Domecq, titular de la bodega Ysios, ideada por el arquitecto al norte de Laguardia, en Álava,demandó a Calatrava pidiéndole dos millones por los problemas de estanquidad de la estructura.




blog
SANTIAGOCALATRAVA

PROYECTOS RUINOSOS Y FACTURAS SIN IVA
http://www.calatravatelaclava.com/

DIARIO EL MUNDO
R. TERRASA
Valencia: 29/01/2014 

Santiago Calatrava denuncia a EU por una web que recoge sus 'pifias'
TRIBUNALES Reclama 600.000 euros por daños a su honor
Culpa a Esquerra Unida de la cancelación de un contrato con el gobierno brasileño
La web recopila sus proyectos fallidos y denuncia sus irregularidades y los sobrecostes
Blanco: 'La tarea fiscalizadora de la formación de izquierdas continuará caiga quién caiga'
El arquitecto valenciano pide al juzgado que cierre inmediatamente la página web


Portada de la página web calatravatelaclava.com
Esquerra Unida ha anunciado este miércoles que el arquitecto Santiago Calatrava ha presentado una demanda judicial contra el partido por la publicación de la web calatravatelaclava.com, en la que Esquerra Unida recopila los proyectos más controvertidos del arquitecto valenciano y denuncia las irregularidades y los sobrecostes de sus trabajos.

El arquitecto reclama 600.000 euros por daños a su honor y culpa a EUPV de la cancelación de un contrato con el gobierno brasileño.

El diputado autonómico de la formación, Ignacio Blanco, ha advertido de que la denunciará no les hará callar y ha asegurado que la "tarea fiscalizadora de la formación de izquierdas continuará caiga quién caiga".

Blanco ha defendido que "todos los contenidos de la web están acreditados documentalmente o son enlaces a noticias de prensa, y resultan de máximo interés para el conjunto de los valencianos, que le hemos pagado más de 100 millones de euros al arquitecto". Además, ha destacado que se trata de "críticas a la gestión de los responsables políticos de la Generalitat Valenciana".

El escrito de Santiago Calatrava, según EU, destaca el éxito de la web calatravatelaclava.com en estos términos: "Ha sido en fechas muy recientes (a partir de septiembre de 2013) cuando han empezado a hacerse eco de la denigrante web medios de comunicación internacionales (The New York Times, Globo.com, Revista Vea, etc.) y se ha hecho público por los propios representantes de EUPV que la denigrante web ha tenido más de un millón de visitas". El arquitecto pide al juzgado de primera instancia número 12 de Valencia que cierre inmediatamente la página web como medida cautelar.

Ignacio Blanco niega que la web constituya "una injuria innecesaria", tal como sostiene el arquitecto; "todo lo contrario, es una web informativa y crítica". Además, ha tildado "de absolutamente surrealista y preocupante" que Calatrava culpe a Esquerra Unida de la pérdida de un contrato con el gobierno brasileño "después de hacerse eco de la denigrante web varios medios de comunicación de dicho país". Para Blanco, "la web no es denigrante, sólo refleja sus denigrantes pifias a nivel mundial", ha añadido.

El diputado considera "absolutamente indignante" que Santiago Calatrava demande a Esquerra Unida en los tribunales "por dar a conocer al mundo entero los contratos millonarios que firmó con la Generalitat Valenciana, y que estuvieron ocultos durante casi 20 años, por los que cobró sin pagar impuestos en España, y sobre todo las pifias que todavía son visibles, y lo podemos comprobar hoy mismo con la retirada del trencadís del Palau de les Arts, que nos ha costado 500 millones de euros, y ahí está ahora en unas condiciones lamentables".

"Esquerra Unida, sin duda, no va a callarse. Haremos frente a esta demanda y a todas las que vengan, porque el mundo entero, y los valencianos especialmente que son los que lo hemos pagado, tiene que conocer el derroche de dinero público que se ha producido con las obras de Calatrava en Valencia", concluye el representante de EUPV, que en mayo de 2012 dio a conocer los contratos millonarios del arquitecto con la empresa pública CACSA.






jhg 29/01/2014 16:43 horas personalmente creo que me gusta más la web http://www.calatravatelaclava.com/
http://www.publico.es/politica/520992/calatrava-se-la-clava-a-eupv


Diccionario de las artes, de Félix de Azúa

ED. PLANETAED. ANAGRAMA

Diccionario de las artes, de Félix de Azúa
Autor: Félix de Azúa
Editor: Anagrama
Fecha de publicación: octubre 2002
Colección: Argumentos
Número de Páginas: 312

PRÓLOGO A LA EDICIÓN DE 2002
Este libro nace del desasosiego y la incomodidad. Para exponer la contradicción entre mi convicción sobre la seriedad del Arte y la conciencia de que su actual fenómeno no es sino una venganza contra la seriedad del Arte, no podía utilizar las herramientas habituales del ensayo.
Cuando ya apenas queda nada manufacturado, he aquí que las artes, perdida su aura trascendental, pueden constituir el primer grupo de excelencia manual después de dos siglos de automatización.
«Yo creo que los artistas actuales son un banco de pruebas de nuestra estupidez, por eso son necesarios. Los artistas son una gente encantadora que practican una tarea inofensiva. Yo sólo les digo a los artistas de hoy que no han de tener ninguna obligación moral, que no han de querer cambiar el mundo. Lo único que tienen que hacer es aprender el oficio».
..............................................Irónico corrosivo
«No estoy de acuerdo, lo que ocurre es que ahora es todo tan políticamente correcto que cuando te sales de la línea, te dicen que tienes mala leche».

La ironía abunda, y también el sarcasmo directo.

 En la entrada “artista”, se apresta a derribar ese concepto y luego, para explicarlo mejor, previas disculpas a Popper, hace uso de una fábula: compara a los artistas con los oteadores de los trenes nazis cargados de judíos, y después de destacar la labor social de los oteadores, llamados a su tarea acaba añadiendo: “ En ninguna de las memorias y diarios que he podido leer aparece jamás un oteador que exigiera ser mantenido por la comunidad de presos”.

Toda una patada en…

En realidad, el libro es caricatura, caricatura del discurso académico, caricatura de las pretensiones cientifistas, caricatura de la reflexión sobre el arte. Pero al ser caricatura, paradójicamente, como ya dice el mismo autor en la entrada precisamente correspondiente a Caricatura, se parece más a la realidad que la realidad misma.
COMENTARIOS SOBRE EL TEXTO
Comprender el escenario en el que se mueve el arte contemporáneo no es nada fácil, ni siquiera para quienes están inmersos en este mundo hace años.
Mucho menos para los principiantes.
Nada mejor que un manual o un osario de palabras para saber de qué estamos hablando y nada mejor que este Diccionario de las artes, un libro escrito por Félix de Azúa, doctor en Filosofía y escritor barcelonés.
Para armar este volumen de entrada al arte contemporáneo, Azúa realiza un prólogo con los últimos 50 años de vida del arte.

Luego pasa a través de conceptos de índole filosófica que tienen una aplicación directa en la comprensión del arte actual.

Términos como la muerte del arte, Freud, mercancía, mercado del arte, clientela, bello (¿?) y color; conforman el total de 59 conceptos ordenados de la A a la Z.
Una lectura recomendada para quienes quieren comprender la inserción del “arte” en esta vorágine mediática (donde nos incluimos) y el escenario devastador-bello que le toca representar al artista en su obra.

A pesar de su apariencia frívola, o quizás por eso mismo, el actual mundo del arte se ha convertido en una de las áreas más expansivas de la industria del ocio.

El siglo XX puso en marcha un sorprendente proceso artístico que destruyó el sistema clásico de las artes, pero todo parece indicar que el siglo XXI se reserva algunas destrucciones más.

Porque, contra lo que cree mucho aficionado, la Muerte del Arte no significa, en absoluto, la desaparición de las artes, sino posiblemente su extensión masiva, una vez superada la clásica convicción de que en la obra de arte debe resplandecer la excelencia técnica del artista, o su singular personalidad, o ambas cosas.
En 1995 se publicó un ensayo de Félix de Azúa titulado Diccionario de las Artes
Perteneciente a la colección Diccionarios de autor.
En él, ordenados desde la A hasta la Z se recogen una serie de artículos divulgativos, unos más especializados que otros, relacionados con las prácticas artísticas.
Sus 'definiciones' de conceptos como color, forma, mercado, tradición, novela, cine, etc., nos colocan ante la situación actual del mundo artístico.
La importancia y el éxito obtenidos por el libro han llevado a que en 2002 Anagrama
Lo volviera a editar casi sin modificaciones.
Sólo algunos cambios en la bibliografía que acompaña a cada artículo y un prólogo nuevo en el que el autor hace una disertación acerca de la desaparición del Arte y la masificación de las artes a través de los medios de masas, el resto, intacto, sigue manteniéndose tan actualizado como entonces.
FÉLIX DE AZÚA
Poeta, novelista y ensayista nacido en Barcelona, 1944.
Licenciado en Filosofía, profesor de Estética
Ha publicado los libros de poemas
Cepo de nutria (1968)
El velo en el rostro de Agamenón (1971)
Tras estos,  es incluido por Josep María Castellet, en la antología Nueve novísimos poetas españoles, editada en 1970, junto a Manuel Vázquez Montalbán, Leopoldo María Panero y Antonio Colinas, entre otros
La lengua de cal (1972) y Farra (1983).
Su poesía completa está reunida en el volumen Poesía (1968-1989).

Como novelista ha  conseguido éxito y reconocimiento:
Historia de un idiota contada por el mismo (1986)
Diario de un hombre humillado (1987), Premio Herralde;
Demasiadas preguntas (1994)
Momentos decisivos (2000)

Prolífico ensayista, se puede destacar:
Los ensayos de Baudelaire (1978)
La Venecia de Casanova (1990)
La invención de Caín (2001), compendio de gran parte de sus escritos sobre ciudades y ciudadanos, sobre las urbes y sobre algunos urbanistas.
Su obra se caracteriza por un corrosivo sentido del humor y una profunda capacidad de análisis
Es colaborador habitual del diario El País.
http://www.elboomeran.com/blog/1/blog-de-felix-de-azua/

Un diccionario indefinido
FÉLIX DE AZÚA
EL PAIS – BABELIA 14/05/2011

Para dar una idea del arte en sus muchos aspectos hay pocas cosas tan apropiadas como hacerlo a través de fragmentos. Esa forma libre de abordarlo, guiada por un orden alfabético, puede hacer de un ensayo disperso un diccionario.
La palabra "diccionario" suele venir en los diccionarios, pero no todos están conformes en lo que signifique la palabra "diccionario". Conscientes de que un consultor de diccionario será el último en buscar el sentido de la entrada que le da fundamento, los diccionarios suelen ser muy desmayados en lo que concierne a su propia definición.

¡Quién me habría dicho que la agonía de las artes iba a durar tanto tiempo! He incluido alguno de sus últimos jadeos. Fascinantes, obsesivos, horripilantes

Así, por ejemplo, María Moliner comienza diciendo: "Libro en que se da una serie más o menos completa de las palabras de un idioma, etcétera". Definición perfectamente insuficiente e incluso errónea. Ni tiene por qué ser un libro, ni son "palabras" lo que lo componen.

Casi calcada es la entrada de Manuel Seco en su utilísimo diccionario del español actual. ¡Qué diferencia, ¿verdad?, con el Petit Robert, que nos traslada al universo de la exactitud!: "Conjunto de palabras dispuestas según un orden convencional que da definiciones o informaciones sobre los signos". Aquí se hace conspicua la diferencia: los diccionarios no ordenan palabras sino signos. ¿Quizás conceptos? No siempre: hay diccionarios de imágenes, como los del sistema Duden. El Oxford, por su parte, es pragmático a la manera británica y sólo describe el uso de un diccionario, aquello para lo que sirve, su utilidad, pero no su naturaleza o esencia. El de la Real insiste en lo anterior sobre el "libro" y las "palabras".


¿Por qué nuestros diccionarios redactan de modo tan tosco el concepto que los define y sustenta? ¿Cómo puede ser que un diccionario no se ocupe como tarea primera de su propia definición? ¡Ah, es tan nuestra esta exigencia! Podemos opinar sobre absolutamente todo hasta llenar un diccionario completo, pero que nadie nos pida responsabilidades. Nosotros estamos libres de toda culpabilidad. Podemos decir de un modo apodíctico lo que los otros son, pero que no se nos exija saber quiénes somos nosotros, desde dónde hablamos, con qué autoridad. Nuestra obsesión es poner una etiqueta a los demás, especialmente a quienes consideramos que no son como nosotros, pero que nadie ose definirnos o clasificarnos porque entonces le morderemos la yugular.

Así que hace unos años pensé en escribir un diccionario donde no cupiera la entrada "Diccionario". Soy tan irresponsable como cualquier colega, me dije, de modo que voy a definir apodícticamente todo lo relacionado con las artes, pero no me voy a justificar, ni voy a explicar quién soy, desde qué tarima hablo, ni qué intereses me mueven. En este país nadie se justifica, ¿por qué iba a ser yo el primero en hacerlo? Y me lancé a escribir un Diccionario de las artes no sin preocupación, pero con cierta nonchalance.
Lo hice persuadido de que escribía en la más completa libertad, como el niño que subido en su caballo de madera y esgrimiendo la espada de cartón va decapitando campeones y derrotando regimientos sin esfuerzo; con la graciosa ayuda de un gesto, de una leve fatiga al cabo del ejercicio, así me lancé a la tarea. "Hoy he derrotado a los blindados del general Rommel", le dice el entusiasmado infante a su padre que bastante tiene con rellenar las hojas de Hacienda, y así me sentía yo escribiendo el Diccionario de las artes que hoy se reedita con notables cambios, aconsejados por quince años en los que las artes han sufrido su último y definitivo infarto. Hoy ni las artes son lo que siempre habían sido (no lo eran desde hacía decenios), ni hay ya la menor esperanza de que vuelvan a serlo. Y añado: ¡por fortuna!
No es cierto que todo tiempo pasado sea mejor, es la memoria la potencia que mejora y adorna lo que sin duda fue tan efímero y tan poco vale como el presente. La memoria es la orquesta que pone música a los muertos y a los humanos nos encantan los entierros.
Estaba entonces, cuando la primera redacción, viviendo en París gracias a la generosidad de Sánchez Albornoz, en aquella época en la que aún era posible ser socialista en España sin tener que disculparte, e incluso en la que uno podía sentirse orgulloso de serlo. Mi diccionario tenía que ser socialista en el viejo y noble sentido de la palabra: racional, crítico, enemigo de toda connivencia con el poder, con la corrupción, con la codicia de los ricos, con la vanidad de los jerarcas, con las pequeñeces nacionales, cercano a los débiles, sí, pero sin sentimentalismo, honesto y benéfico. Quería escribir un diccionario republicano, vaya.

Todos estos ideales, comprensibles en un estudiante, eran muy difíciles de defender cuando uno quería opinar con toda seriedad sobre el estado de las artes en su momento de agonía (¡tan extraordinariamente interesante!), sin por eso renunciar a ser honrado y verosímil. Las artes, fagocitadas durante el periodo romántico por el Arte y convertidas en otra excusa del dominio político bajo la forma de las Vanguardias, habían sido destruidas. ¿Cómo explicar que esa destrucción tenía un aspecto comprensible? ¿Cómo comprimir en un solo y mismo libro la necesidad de desaparición del arte convencional del siglo XIX, la entrada en batalla de las agresivas y heroicas vanguardias, su triunfo absoluto a partir de la Primera Guerra Mundial, y su conformismo y decadencia a partir de la Segunda hasta constituir una Nueva Academia para banqueros y políticos?

Era una tarea que superaba mis posibilidades. Desde que era un crío, yo me había tomado muy en serio la entrega de los humanos a esa actividad que llamamos "arte". Tenía para mí que en la España que yo había conocido no se me parecía gente más viva y valiosa que Ferlosio, Claudio Rodríguez, Benet, Saura, en fin, no tiene sentido dar nombres porque los había a cedazos, gente que dedicaba su vida a buscar la forma de su experiencia, la de vivir bajo unas circunstancias, con unos congéneres, en un tiempo, unas condiciones y unas tragedias o comedias irrepetibles. Yo entendía la augusta tarea de los científicos, de los técnicos, de los cosmólogos y de la masa inmensa que trabajaba para que fuera posible esa espuma sobreabundante que es el pensamiento en su forma sensible, nuestro significado en forma material, pero no pudiendo dar cuenta de la totalidad del océano, decidí por lo menos comentar mi experiencia de la espuma.
Comencé, por lo tanto, a escribir un diccionario con la frescura de no haber definido previamente sobre qué sistema, método o principio me iba a apoyar. Como mejor excusa tenía la de que las artes actuales no permiten una visión unitaria y por lo tanto todo ensayo o teoría es un escaso fragmento. Esto es así porque la dispersión y capricho de las artes son el exacto reflejo de la distracción y la chifladura de nuestro tiempo y de nuestras sociedades. En ese sentido las artes que nos están dando figura y representación, tan estúpidas, enloquecidas, baratas, sublimes, sarcásticas, sobrecogedoras y disparatadas, son el reflejo de nuestro tiempo como los templos dóricos de Paestum lo son de la Magna Grecia. Y por eso mismo, el actual es el arte de una sociedad sin destino, sin proyecto y obsesionada con su pasado. Un arte casi siempre satírico y la mayor parte de las veces ridículo.

Inesperadamente, cuando se publicó, el diccionario llegó a mucha gente, más de la recomendable: tuvo tres reimpresiones y ahora se presenta en una nueva edición reconstruida. Yo no había sido el culpable. ¡Quién me habría dicho a mí que la agonía de las artes iba a durar tanto tiempo! He incluido ahora alguno de sus últimos jadeos. Fascinantes, obsesivos, horripilantes.

Dije al principio que un diccionario ni tiene por qué ser un libro ni tiene por qué estar constituido por "palabras". El mejor ejemplo, en efecto, son los diccionarios On Line que suprimen categóricamente la noción de "libro" de la definición, pero debo añadir un comentario sobre los diccionarios inmateriales. El más solicitado por la generación pixelada es la Wikipedia, ejemplo supremo de diccionario enciclopédico sin consistencia en papel. Debo añadir que los diccionarios hasta ahora ofrecían una garantía que sin ser absoluta era por lo menos institucional. Uno compraba el Oxford Dictionary porque le suponía más puesto en lo que atañe al idioma inglés que el Valderrábanos Dictionary. Quizás esto es injusto y cainita, pero también es incontrovertible. El caso es que Wikipedia carece de la menor garantía, pero los estudiantes la toman como La Palabra del Señor ya que no tienen otro Señor que la pantalla. Lo cual conduce a situaciones estupendas.
Me permito concluir con una anécdota rigurosamente real y verdadera. Un muy notable novelista mexicano asistía a su presentación madrileña en un establecimiento de augustas e históricas pretensiones. La presentadora desgranaba las virtudes del novelista con verdadera unción, hasta llegar a la lista de sus publicaciones, momento en que consultó una chuleta. Y entonces dijo: "Sus dos últimos libros son Chúpame la interminable y Mis historias homosexuales, ambas con amplia aceptación de público y crítica".
Imperturbable, el novelista mexicano tomó entonces la palabra, agradeció a la presentadora sus amables y sin embargo sinceras palabras, y añadió que también agradecía a Wikipedia la inclusión en su currículo de esas dos últimas y exitosas novelas que de inmediato se iba poner a escribir.

Ya me gustaría que mi diccionario diera pie para una historia tan hermosa.


Diccionario de las artes. Nueva edición ampliada.
Félix de Azúa.
Debate. Barcelona, 2011. 3
35 páginas. 21,90 euros.

«En las artes actuales hay tanto farsante como en política»

El filósofo Félix de Azúa publica una nueva versión del célebre ‘Diccionario de las artes’,
donde define lo que es la cultura contemporánea

EL CORREO - 24.05.11 -
CÉSAR COCA

¿Qué es hoy el arte?
¿Lo es una vaca abierta en canal y colgada por un gancho?
¿Lo es un bote que contiene heces de artista o de inmigrante?
¿Está el mundo artístico poblado por estafadores?
Félix de Azúa, catedrático de Estética en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña, acaba de publicar una nueva versión de su ‘Diccionario de las artes’ (Ed. Debate) que a mediados de los noventa causó un enorme revuelo en el ámbito cultural.
En el transcurso de una entrevista, el intelectual catalán, uno de los más brillantes del panorama español, aclara las dudas que tantas veces se ha planteado todo el mundo a la vista de algunas piezas presentadas como arte contemporáneo.
Y llega a la conclusión de que el arte de hoy -o las artes de hoy, expresión que a su juicio responde mucho mejor a la realidad- se entiende sobre todo a partir de la filosofía y resulta ajena a la gran mayoría de la población.
Muchos piensan que se les está tomando el pelo, y «no seré yo quien lo niegue», asegura.
¿Tiene sentido hoy la distinción entre alta cultura y cultura de masas?
– Los límites entre alta cultura y cultura popular han sido arrasados. Las paradojas del arte actual vienen de su democratización. Eso significa que todos podemos ser artistas porque además ya no hace falta formación. De hecho, el 80% de los artistas actuales no la tienen. Por eso cualquier cosa puede ser arte.
¿Es posible separar hoy el arte del espectáculo?
– No, pero se sigue la tendencia general. Hoy, la política, las instituciones, todo es puro espectáculo. Yo pertenezco al siglo pasado y para mí ha sido un gran impacto ver a Strauss-Khan esposado y darme cuenta de que era real. ¡Se parece tanto a una imagen de una teleserie...! La espectacularización de las artes es congruente con nuestra época.
¿Quién dicta en estos momentos lo que es arte?
– Un complejo de enorme poder político y económico. Forman parte del mismo los ministerios y departamentos de Cultura, los ayuntamientos que quieren tener sus museos, los galeristas, comisarios, expertos, coleccionistas, museos que tienen poder para imponer sus exposiciones, revistas, diarios, televisión, departamentos universitarios, agencias de viajes... Se mueven por ahí gigantescas cantidades de dinero que circula por densas redes de poder. Un caso extremo es Saatchi (publicista y coleccionista), que lo tiene todo para construir un arte británico: invierte dinero, busca chicos con talento y les dice lo que tienen que hacer, por ejemplo laminar tiburones. Es verdad que muchos se burlan de eso, pero qué más le da, si saca mucho más dinero del que invierte.
¿Es arte una vaca abierta en canal y colgada de un gancho?
– Pertenece al orden de las artes. La reacción más ingenua ante una ‘obra’ así es considerarlo una tomadura de pelo. Las estupideces o las groserías de las artes contemporáneas forman parte de nuestra manera de representarnos a nosotros mismos. Dentro de un siglo, si existe civilización occidental –que está por ver–, los estudiosos de nuestra época dirán que éramos así. Los griegos de la era clásica estaban representados por sus esculturas y nosotros, por el tiburón laminado o la vaca colgada del gancho.
Una conocida obra de arte consiste en heces enlatadas. ¿Qué diferencia hay entre esa obra y el tarro con el mismo contenido que lleva cualquier ciudadano al analista?
– Ninguna. El arte actual es democrático. Cualquiera puede envasar sus heces.Pero luego nadie daría un euro por ello porque es ese gran complejo del que hablaba quien fija su valor. La obra a la que se refiere, ‘Mierda de artista’ –luego ha habido variaciones sobre ese tema– se vendía al precio del oro en cada momento. Es una producción puramente teórica: no es arte, es filosofía del arte. El objeto de la obra ya no tiene importancia, solo la tiene la teoría. Las artes actuales se dirigen sobre todo a teóricos y filósofos. La paradoja es que, como está todo financiado por el Estado, hay que hacer con ellas grandes exposiciones para el público, que en general no las entiende.
¿Hay mucho farsante en las artes actuales?
– Como lo hay en la política. De hecho, cada vez se parecen más. El artista también tiene que montarse su chiringuito, igual que el político. Algunos lo hacen bien y otros rematadamente mal. En los dos campos.
En otras épocas, el arte persiguió la belleza, luego el impacto, más tarde se puso a filosofar. ¿Qué buscará en un futuro más o menos próximo?
– El asunto está muy petrificado. La primera edición del ‘Diccionario de las artes’ se publicó hace 15 años y en este tiempo la tendencia se ha reforzado. ¿Por qué esa ausencia de cambios? Puede ser que la máquina resbale sobre sí misma, repitiéndose. Pero puede ser también que estemos en un momento primitivo de la nueva era. Al fin y al cabo, las figuritas del románico se repitieron durante casi mil años. Otra vía de salida puede ser la hipertecnificación, que hace que todos podamos ser artistas en nuestra casa. No hay más que ver los centenares de miles de vídeos caseros que hay en ‘youtube’, con gente que canta o se come pollos crudos. Quizá cuando haya una gran masa crítica de todo eso salga algo.
La Capilla Sixtina o ‘La Gioconda’ se ven mejor en reproducciones de calidad que al natural. ¿Las copias perfectas terminarán por restar valor a los originales?
– Eso es lo que dice la modernidad: que la materialidad de la obra es cosa de épocas anteriores. Nuestra época rechaza el original porque lo considera elitista. Todos los esfuerzos técnicos se centran en conseguir copias mejoradas. Nunca se logrará sustituir un original por una copia, pero lo que sucede es que en las artes actuales los originales ya no son necesarios.
¿Qué papel tiene el fraude en el arte contemporáneo?
– El mismo de siempre. El fraude ha existido desde muy antiguo:los romanos ya falsificaban piezas griegas. Las artes actuales están construidas sobre la base de que aceptamos el fraude. Antes estaba perseguido, es cierto, pero ahora jugamos con ello. Está admitido el fraude. Y lo contrario:hay artistas, por ejemplo, que juegan a imitar la pintura de los niños. Uno de los intereses mayores del arte actual es aceptar ese juego. Pero quienes no lo hacen siempre pueden pensar que todo es una tomadura de pelo. No seré yo quien se lo niegue. Aunque también preguntaré si a esos mismos ciudadanos no les parece que las pasadas elecciones no lo han sido también. O lo sucedido con la crisis financiera:los banqueros que han arruinado a tantas personas se han premiado subiéndose el sueldo.
¿Cuál es hoy el papel de los críticos?
– Informar. Por eso, hay que darles la misma confianza que al periodismo en general:poca. Pero hay teóricos, más que críticos, que son muy buenos.
¿Existen hoy verdaderos mecenas o solo millonarios que compran arte como inversión?
– El coleccionismo trabaja siempre con un afán especulativo. Uno de los placeres del coleccionista es ver cómo suben de precio sus piezas. ¿Mecenas?Aquí no los hay porque el 80% de la producción artística está subvencionada por el Estado, y nadie puede luchar contra eso. Es algo que se debe al anquilosado y arcaico sistema español. En EE UU no pasa y por eso allí sí son mecenas privados los que compran y encargan. Eso explica, sin duda, que el arte actual más interesante venga de aquel país o del Reino Unido.
¿Qué papel tienen los marchantes y agentes en general? ¿Su intervención es determinante para que suban los precios?
– Los intermediarios del arte quieren que suban los precios porque eso viene bien a sus bolsillos, pero me resultan más ofensivos los intermediarios de la alimentación o el sector farmacéutico, por poner solo dos ejemplos. Ningún intermediario del arte aplica unos márgenes tan grandes como los que se dan en la alimentación.

Adán y Eva. Obra de la serie 'La muerte de Dios' -Damien Hirst-

MUSEO ARQUEOLOGICO DIPUTACION DE BIZKAIA

MUSEO ARQUEOLÓGICO, DIPUTACIÓN DE BIZKAIA, Bilbao
MUESTRA 
“BODOQUES Y TRÉBEDES 
DEL ALFAR DE TRAS SANTIAGO” 
Orduña-Urduña
ENMARCADO EN LA INICIATIVA 
EL MUSEO PIEZA A PIEZA
http://www.bizkaia.net/home2/Bizkaimedia/Contenido_Noticia.asp?Not_Codigo=13710&Idioma=CA
El Museo Arqueológico de la Diputación Foral de Bizkaia
presenta
"Bodoques y Trébedes del Alfar de Tras Santiago, Orduña"
del programa "El Museo Pieza a Pieza" que muestra elementos especiales que provienen de excavaciones arqueológicas.
Bodoques y Trébedes:
una serie de elementos cerámicos auxiliares que se utilizan en la cocción de las vajillas
que han sido extraídos en una excavación realizada en 2002 en el alfar de Tras Santiago, en Orduña, lugar en el que se desarrollaba la actividad alfarera.

visitas los sábados y domingos hasta el 9 de noviembre.
Las visitas guiadas de los sábados serán a las 13:15 y 18:15h., y la de los domingos a las 13:15h.
El precio está incluido con la entrada al museo.

Bodoques y Trébedes:
BODOQUE
Los bodoques son unas piezas cilíndricas huecas que se utilizan para crear pisos o alturas dentro del horno donde se van colocando las piezas cerámicas para su cocción.
Al ser de diferentes tamaños se pueden organizar los alturas según las necesidades de cada momento teniendo en cuenta el tamaño de los objetos a cocer.
El bodoque es un soporte más o menos cilíndrico, de confección basta y resistente para montar las tacas o pisos, en la cámara de cocción.
"Para colocar las vasijas en la cámara se montaba un entramado a modo de andamiaje: las denominadas "tacas", conformadas por los "bodoques"y "bodoquillos" que eran los soportes de la estructura, en forma de cilindros huecos de arcilla los primeros, y conos truncados más pequeños los segundos; y por unos ladrillos anchos y estrechos en los que se ponían las vasijas separadas por los denominados "trebedes" o "txakurrak".

El término "bodoque" lo recoge en sus publicaciones Enrique Ibabe etnógrafo y estudioso de la cerámica popular del País Vasco

TRÉBEDE
Por su parte, los trébedes o Atifles son pequeñas piezas de cerámica, con tres patas radiales que se colocan en el interior del plato para separarlos del plato superior y así poder crear torres de objetos y ahorrar espacio en el interior del horno.
Atifle es un utensilio de arcilla refractaria que se usa en la cocción de piezas de cerámica esmaltadas, evitando que se peguen durante la cocción unas a otras.
Su forma es de una estrella de tres puntas, terminadas en pico.




LOS PLATOS ROTOS - CERAMICA Y ARQUEOLOGIA
El Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia ha organizado bajo el título de “Plater Hautsiak/Los Platos Rotos-Zeramika eta Arkeologia/Cerámica y Arqueología”

una Exposición Temporal en el Arkeologi Museoa de Bilbao,.
Permanecerá entre el 23 de febrero y el 1 de mayo de este año.
PLATER HAUTSIAK - ZERAMIKA ETA ARKEOLOGIA
LOS PLATOS ROTOS - CERAMICA Y ARQUEOLOGIA
Arkeologi Museoa-Museo Arqueológico de Bizkaia.
Calzadas de Mallona, 2. BILBAO. BIZKAIA.  EUSKAL HERRIA



La muestra, compuesta por 75 piezas, recoge un variado catálogo de elementos cerámicos:
Ladrillos, recipientes de diversos tipos, cajas, cuencos, cántaros, jarras, platos, ollas, embudos, tapaderas, tejas, etc.
A ellos se suman atifles (piezas para separar objetos y que no se peguen).
Fragmentos de cerámica, de diferentes épocas, desde el 4270 a.C. hasta el siglo XX, hallados en excavaciones efectuadas en Euskal Herria.

Los materiales han sido aportados por
-Museo de Arqueología, Bibat de Araba-Álava,
-Centro de Depósito de Materiales Arqueológicos y Paleontológicos de Gipuzkoa
-Institución Príncipe de Viana de de Nafarroa-Navarra
-Museo Arqueológico de Bilbao-Arkeologi Museoa
La exposición tiene carácter didáctico. Grandes paneles explicativos ayudan al visitante a realizar un recorrido organizado en una introducción y tres bloques temáticos:
1- Cerámica y sociedad, con 24 piezas.
Explica el surgimiento histórico de la cerámica y su gestación en  Euskal Herria, a través una reconstrucción cronológica, desde momentos prehistóricos, pasando por la romanización, la Edad Media, Barroco, Renacimiento, hasta llegar a un cuenco contemporáneo,
2- Cerámica y arqueología, cuenta con 36 elementos.
El visitante se topa con dos tejas. Una romana, la más antigua que se ha encontrado en Euska Herria, y otra del siglo XX. Resulta sorprendente que entre ambas apenas hay diferencias.
3- Cerámica e historia, formado por 15 objetos.
En este apartado, se buscan rastros de fabricación, de cocción, de uso, de reparaciones.
En una de las vitrinas, el visitante puede ver la imagen de una huella dejada en una de las piezas cerámicas durante su fabricación.
Los fragmentos más antiguos se corresponden a restos encontrados en:
-Bizkaia
Elementos con decoración impresa procedentes de Arenaza/Galdames y que datan de 4090 a. C.
Segmentos, también con decoración impresa, localizados en Kobaederra/Kortezubi y fechados en el 3610 a. C
-Araba
Vestigios encontrados en Atxoste/Araia con decoración impresa fechados en el 4270 a C.
Porciones de un cuenco con decoración impresa e incisa, descubiertos en Los Husos/Elvillar procedentes del 3570 a C.
Pedazos con decoración impresa “cardial” (decoración realizada con la concha de berberecho) aparecido en Peña Larga/Kripan y asociados al 4200 a. C.

Uno de las piezas más relevante es un “gran vaso ovoideo” procedente de El Bortal en Karrantza, datado a finales de la Edad de Bronce (1250/700 a. C.), perteneciente a la muestra permanente del Arkeologi Museoa.



Estética y teoría de las artes,Friedrich Nietzsche

CUBIERTA DE LA PRIMERA EDICIÓN
CUBIERTA DE LA EDICION DEL AÑO 2004
Estética y teoría de las artes
Nietzsche, Friedrich 1844-1900.
Prólogo, selección y traducción de Agustín Izquierdo.
Tecnos.
Colección Metrópolis. Bibliografía: p. 45-48.
Madrid. 1999. 2004
22 cm. 241 p. ISBN: 84-309-3353-0 

http://www.tecnos.es/pdf/tecnos/TC001110_filosofia06.pdf
TEXTO DE LA CONTRA CUBIERTA
Al afirmar que 
el arte es la actividad fundamental de la vida
Nietzsche pone la estética en el centro de su filosofía.
Este lugar privilegiado de la estética se mantiene a lo largo de toda la meditación del filósofo.
Así, en sus primeros escritos, el mundo es un dios que se redime de su dolor y contradicción creando el ámbito de la apariencia, de modo que la existencia es contemplada como la obra de arte surgida de la fuerza primordial: Dionisio habla el lenguaje de Apolo.
En sus últimos escritos la realidad es concebida como una serie de fuerzas múltiples que, debido a su exceso de poder, tienden también a la transfiguración, a la creación.
La lectura de teoría estética se hace, por tanto, necesaria para comprender el núcleo del pensamiento de Friedrich Nietzsche.
Este libro, que se abre con un prólogo a modo de introducción general a la estética de Nietzsche, reúne por primera vez los fragmentos relativos a esa materia del filósofo de la voluntad de poder.

Los textos han sido extraídos en su mayor parte de escritos póstumos.

Además, los fragmentos están dispuestos por capítulos que se corresponden con los principales temas de su pensamiento estético: Dionisio y Apolo, la justificación estética de la existencia, el arte como estimulante de la vida, el artista y la obra de arte, el gran estilo, lo clásico y lo romántico.

 El libro se completa con un capítulo compuesto con los fragmentos dedicados a la teoría sobre las diversas artes particulares.

ENLACES RELACIONADOS

Nietzsche y el sufrimiento (Documental)
http://blogdenotasnietzsche.wordpress.com/2009/10/01/nietzsche-y-el-sufrimiento-documental/

Nietzsche y la hermenéutica. 
Estudios Nietzsche n.-9 SUMARIO 

NIETZSCHE TRÁGICO. 

EROS ARTE Y DIVINIDAD


Documental realizado por la UNED acerca de Nietzsche como referencia del pensamiento postmoderno. Intervienen, entre otros, Quintín Racionero y Teresa Oñate. Duración: 22 minutos.

NIETZSCHE - Parte 1
http://www.youtube.com/watch?v=5W563LJC-9U&feature=fvwrel



Nietzsche en castellano
Blog
Blog
Otros textos publicados en castellanos de Friedrich Nietzsche.
Estética y teoría de las artes. 
Prólogo, selección y traducción de Agustín Izquierdo. 
Colección Neometrópolis, 2004. 
Madrid: Editorial Tecnos.